Un
joven T.K.V. Desikachar en vimānāsana
Algunos profesores
de yoga nunca hacen posturas delante de sus alumnos; puede ser una opción
válida. Sin embargo, la mayoría prefieren mostrar las posturas en clase pues
piensan que una breve demostración es preferible a una larga explicación.
En estos casos, no
suelen llegar hasta el límite y mantienen las posturas muy brevemente pues al
contrario que en su práctica personal, muchas veces los músculos del
profesor no están lo suficientemente calientes. Además, si en estos momentos tiene
que hablar para dar explicaciones, su mente se distraerá del āsana y
correrá un cierto riesgo de lesión.
Mostrar un āsana
en clase para enseñar la postura a los alumnos es muy distinto a practicar en
solitario con una serie personal de posturas que se preparan y armonizan entre
sí. Por tanto, en clase, el profesor debería mantenerse lejos de su práctica
normal y si por casualidad alcanzara su límite de elasticidad debería
concentrarse y evitar hablar en esos momentos. Por otro lado, la práctica
puntual de āsanas en clase con sus alumnos, no debe eximir al profesor
de practicar su sesión personal, especialmente si un día concreto tiene
previsto dar varias clases seguidas.



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