Rajeswari Raman en paścimottānāsana
La longitud de la
respiración está directamente relacionada con la actividad que desarrollamos.
En el Gheraṇḍasaṃhitā se establecen para distintas situaciones las siguientes
medidas: “La longitud normal de la espiración es de 12 dedos (22,86 cm); cuando
se canta, esta corriente mide 16 dedos (30,48 cm); al comer es de 20 (38,10
cm); al caminar es de 24 (45,72 cm); al dormir es de 30 (57,15 cm); durante las
relaciones sexuales es de 36 (68,58 cm) y al hacer ejercicio físico puede ser
aún mayor. Reduciendo la longitud normal de la espiración por debajo de 12
dedos y haciéndola cada vez menor, se alarga la duración de la vida. Por
contra, aumentando la longitud de la espiración la duración de la vida se
reduce”.
También se ha
observado que mientras más absorta y concentrada está la mente, más corto es el
aliento. Y durante el samādhi se vuelve imperceptible. Por ello, una
práctica avanzada y aparentemente sencilla de prāṇāyāma es tomar
conciencia de la respiración y reducir progresivamente su longitud. La
respiración debe volverse cada vez más silenciosa y suave, cada vez más lenta y
profunda, sin sacudidas, hasta que prácticamente desaparece toda actividad
respiratoria y se confunden inspiración y espiración en un movimiento mínimo.
Esta técnica exige una concentración excepcional. Su dominio supone
prácticamente la suspensión automática de la respiración; es el "cuarto estado", la práctica más
elevada de prāṇāyāma que abre las puertas de par en par hacia la
interiorización profunda de la conciencia.

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