padmasirsāsana
El yoga tiene 8000
años de antigüedad, dice uno. No, tiene cientos de miles, dice otro. Los arios
invadieron la India, dice uno. No, la India nunca fue invadida por los arios,
dice otro. Patañjali vivió en el siglo V e.c., dice uno. No, vivió en el siglo
II a.e.c. y además de yogui, fue gramático, médico y músico, dice otro. Las
cosas existen realmente, dice uno. No, todo lo que hay es una ilusión de
nuestros sentidos, dice otro... Y así vamos pasando el tiempo, en banalidades,
olvidando lo que realmente importa. Tratamos de imponer nuestro criterio sin
abrirnos a opiniones contrarias. Construimos un mundo de paradigmas y creencias
personales que se vuelven inamovibles e intentamos con todas nuestras fuerzas
que no se destruya. Nuestro ego está detrás. Nos horroriza perder la seguridad
que proporciona el sistema de creencias que hemos construido. Tenemos miedo,
mucho miedo.
Realmente, cuando
buscamos la verdad, las creencias, la cultura y los datos no tienen la más
mínima importancia. Precisamente tenemos que desprendernos de todo esto. Hay
que aprender a callar, a aceptar el pensamiento contrario como posible. Hay que
dejar el orgullo a un lado para que afloren la comprensión, el amor y la
humildad. Tenemos que perder el miedo a abrirnos a lo desconocido, aunque lo
que encontremos al final no tenga nada que ver con nuestras ideas
preconcebidas. Entonces, seguramente miraremos atrás y sonreiremos...

No hay comentarios:
Publicar un comentario