miércoles, 16 de abril de 2025

58. Prāṇa y apāna

 

T. Krishnamacharya practicando nāḍiśodhana

Prāṇa es la energía vital que lo impregna todo, tanto en nuestro interior como en el exterior. Cuando prāṇa entra en el cuerpo se denomina “prāṇa” y es energía positiva; cuando sale es “apāna”, energía negativa. En los dos casos se trata de la misma energía fundamental. Hay otras formas de manifestación de la energía en nuestro cuerpo y para que sean efectivas deben encontrarse en estado de equilibrio entre ellas. En prāṇāyāma la respiración debe conducirse de forma adecuada: cuando se inspira, se introduce prāṇa del exterior y se dirige hacia apāna en el interior. Al espirar, el apāna situado en el interior es el que se dirige hacia el prāṇa del exterior. Prāṇāyāma es el movimiento de prāṇa hacia apāna y viceversa. En este movimiento se busca equilibrar ambas manifestaciones de la energía esencial del universo.


57. Adaptación del yoga

 


 

Murales en el templo Natha Mahamandir, cerca de Jodhpur, alrededor del 1050

El yoga debe adaptarse al practicante y no al revés. La sesión de yoga debe ser individualizada para ajustarse al nivel de flexibilidad, requerimientos físicos y médicos, morfología y aspiraciones espirituales de cada practicante. Esto es lo ideal. 

Generalmente, la persona que desea aprender haṭhayoga acude a un Centro donde sigue una sesión general de práctica que, más o menos, se adapta a su nivel, pero que en algunos casos podría causarle serios problemas. En esto resulta fundamental que el profesor sea muy competente y que las clases no estén masificadas. Los textos clásicos son meros “apuntes” para el profesor. No proporcionan detalles específicos, son exagerados en sus beneficios y carecen de precisión. Gracias a las enseñanzas recibidas y, sobre todo a su propia experiencia, es el profesor quien conoce los detalles, los posibles beneficios, las dificultades y todas las peculiaridades de las técnicas para adaptarlas a cada persona. Claro, esto tiene el peligro de los falsos maestros que surgen por doquier...

56. Meditación con mantras

Swami Vishnudevananda en meditación 

En algunos tipos de Yoga, la meditación con ayuda de un mantra es fundamental para obtener la iluminación. Pero para que resulte eficaz, el mantra debe ser otorgado por el gurú y adaptarse al practicante. El mantra, que es secreto, se concede durante el curso de una ceremonia de iniciación en la cual adquiere todo su poder. Durante la meditación, el mantra no puede comprenderse intelectualmente; debe ser “evocado”, es decir, debe considerarse como una “presencia mental” de su significado. No se trata ni de un pensamiento discursivo sobre el mantra, ni de una repetición mecánica y vacía, sino de una contemplación omniabarcante del mismo que permita trascender los límites del intelecto y fundirse con su propia esencia.


viernes, 11 de abril de 2025

55. Yoga y religión

Maharajá de Kholapur en bharadvājāsana, 1940 

El yoga está más allá de la religión. Toda religión se fundamenta en la fe, en la creencia ciega en algo que no puede demostrarse y su práctica se halla limitada por preceptos y normas morales y éticas impuestas, que no aceptan discusión. El yoga de Patañjali, aunque valora en gran medida la fe que debe poseer todo practicante en lograr el objetivo último, es eminentemente un sistema técnico, práctico y lógico. La práctica es personal e interior y es el practicante quien decide en todo momento lo que debe hacer. La religión busca la unión mística con la divinidad y el yoga de Patañjali busca la libertad absoluta, conseguida a través del conocimiento de uno mismo. En el yoga de Patañjali el practicante no busca la unión con algo externo a sí mismo (llámese Dios, Brahman, īśvara o lo que sea); el practicante debe descubrir que todo está ya en sí mismo (desde siempre) y no hay nada aparte de él. De hecho, Patañjali denomina al estado de liberación la “soledad trascendental (kaivalya)”. Īśvara no es el Dios de las religiones monoteístas; no se trata de un Dios creador, sostenedor o destructor del universo; tampoco es el Brahman del vedānta, el sat-cit-ānanda (existencia, conciencia y felicidad absolutas).

Īśvara es únicamente el “sí mismo esencial”, situado más allá del tiempo y del espacio, que siempre ha sido así y siempre lo será. Es nuestra esencia más íntima desde un punto de vista absoluto. Actualmente se identifica más con el Dios de la religión monoteísta debido a la influencia de Krishnamacharya y sus discípulos. En realidad, solo se trata de un ejemplo máximo que inspira a algunos practicantes de yoga, pero no tiene nada que ver con aspectos religiosos.

54. Guṇas y meditación

Meditación en los Himalayas 

Para meditar hay que sentarse inmóvil con la firme decisión de aquietar la mente, calmar la agitación interior y disminuir la cantidad de rajas (actividad excesiva) en la mente. Para ello, hay que practicar la atención constante, la vigilancia constante de los distintos estados del cuerpo y la mente. A continuación, pueden darse dos consecuencias: 1) tamas (sopor) llena el espacio vacío dejado por rajas, o 2) sattva (claridad) crece el espacio mental. Obviamente, lo deseable durante la meditación es la segunda consecuencia. A veces conocemos a alguien que “practica asiduamente la meditación”, pero tras cierto tiempo su postura colapsa y se convierte en una especie de adormecimiento parecido al de esas personas que podemos ver en los autobuses o el metro, pues en ellas tamas es más poderoso que sattva. Ciertamente, esto no es meditación.

Para evitar caer en tamas o rajas hay muchas estrategias: Patañjali cita unas cuantas en el libro primero de los yogasūtras. Una de las más efectivas es la atención a la respiración, el seguimiento mental del aire que entra y sale. En esto hay muchas variantes: puedes concentrarte en alargar la espiración y hacerla abdominal, puedes simplemente observarla sin interferir en sus movimientos, puedes contar mentalmente para seguir un ritmo determinado de inspiración-espiración, incluso puedes visualizar el prāṇa como una energía vital asociada al movimiento respiratorio. Pero sin duda, la práctica constante, sea la que sea, es la mejor herramienta.

53. Conceptos confusos

Indra Devi 

1) Cuando nos referimos al aspecto filosófico del yoga, expuesto en los yogasūtras, hablamos de yogadarśana (darśana significa "punto de vista, sistema filosófico"). 2) Cuando hablamos de Yoga Clásico, contemplamos el yogadarśana en su contexto histórico, para separarlo de otras corrientes de yoga más modernas que orientan su base filosófica hacia el Vedānta o el Tantra. 3) Raja Yoga es un término que hace referencia al yoga donde la práctica se limita a la meditación y se obvian los ejercicios físicos del tipo āsana y prāṇāyāma. Aunque muchas veces se considera que hace referencia a los yogasūtras, en realidad se asocia a la filosofía vedānta y sólo a algunas técnicas de las expuestas por Patañjali. Se considera también que es la continuación lógica de otro tipo de yoga más físico: el haṭhayoga. 4) El aṣṭāṅgayoga es uno de los métodos expuestos por Patañjali en su obra y aborda todos los aspectos del individuo: desde la ética, la moral y la limpieza, por ejemplo, hasta las más elevadas técnicas mentales, pasando por posturas y ejercicios de respiración. 5) La confusión entre Raja Yoga y Yoga de Patañjali es reciente, a partir de Vivekananda a principios del siglo XX. 6) Más reciente aún es la confusión entre el Ashtanga Vinyasa Yoga y el Yoga de Patañjali, a raíz de la divulgación del primero en occidente a mediados del siglo XX, y obviando el sistema filosófico expuesto en los yogasūtras.

52. Tipos de yoga

David Swenson en yoganidrāsana 

En la actual sociedad de libre mercado se ofrece una práctica de yoga para casi cualquier necesidad. Para los que gustan de esfuerzos masoquistas, sudor y atractivo sexual, pueden acudir a los estudios-saunas de Bikram Yoga. Para una práctica acrobática con una pequeña dosis de Patañjali, se puede adoptar el sistema Ashtanga Yoga. Para una inspiradora sesión cardio-respiratoria se puede probar alguna de las variedades de Power Yoga. Para cantar en sánscrito, con lecturas de textos clásicos y música durante el saludo al sol, tenemos a Jivanmukti Yoga. Si se prefiere algo más agradable y accesible que combine tantrismo blanco y pensamiento positivo, Anusara Yoga puede ser la elección. Para una práctica espiritual de posturas que puede conducir a una forma de vida en comunidad, se puede explorar White Lotus Yoga, Sivananda Yoga o Kundalini Yoga. Si lo que se necesita es superar problemas emocionales, además de entrenamiento puramente físico, se puede investigar Forrest Yoga. Para una terapia física pacífica y anatómicamente precisa, se puede probar con Iyengar Yoga, Yin Yoga, o Viniyoga.

Además hay incontables redundancias, como SIDA Yoga, Yoga para la fertilidad, Yoga pre y post natal, Yoga para niños, Yoga con perros, Aqua Yoga, Disco Yoga, Yoga desnudo, Yoga de la risa, Yoga de la Divinidad, Yoga y baile, Yoga antigravedad, Acro Yoga, Revita Yoga (para reforzar las muñecas), Yoga para golfistas, Yoga en pareja, Taxi Yoga (para quienes están en un automóvil muchas horas).

Algunos cristianos practican Yoga Santo, Yoga en oración, Oración en movimiento, Yoga Ave María, o Respiración rítmica. Los judíos ofrecen Shabbat Yoga en algunas sinagogas. Incluso, en el ejército de la India se practica Yoga como parte del entrenamiento físico, y en el ejército de Estados Unidos se ha añadido el Yoga en el 2006 a los programas de rehabilitación y algunos elementos de Hatha Yoga a su programa de entrenamiento a partir de 2011. Habría que añadir también, el Siddha Yoga, la GFU, el Yoga de la energía, el Swasthya Yoga, el Kripalu Yoga, la Fundación Indra Devi, el Yoga integral de Satchidananda, Yoga Dinámico, Yoga Facial, Yoga Egipcio, Yoga Maya, Yoga para la tercera edad, Agni Yoga… y muchos más.

51. Importancia del prāṇāyāma

Sarath practicando prāṇāyāma 

El prāṇāyāma es un aspecto fundamental del Yoga y quizás haya sido el núcleo que originó esta magnífica ciencia. Seguramente los primeros yoguis empezaron estudiando la mente y los mecanismos que impedían comprender nuestro auténtico ser. No tardarían mucho en darse cuenta que nuestra mente ordinaria se mueve por automatismos no-conscientes, esto les "obligó" a estudiar dichos mecanismos de actividad mental y a buscar cual es el enlace entre mente consciente y mente no-consciente. El resultado de tal búsqueda fue la respiración. Este acto vital para la vida contiene lazos con nuestro estado emocional e inconsciente porque a cada estado mental le corresponde un estado respiratorio. Así, concluyeron que controlando el efecto (la respiración) podrían controlar la causa (la actividad no consciente de la mente), verificándolo y comprobándolo en sí mismos.

El prāṇāyāma y todas las técnicas que manejan energías sutiles, pueden ser peligrosas mientras no practiquemos bajo la supervisión de un profesor competente o desarrollemos una especial sensibilidad hacia la técnica. Lo más importante en prāṇāyāma es la regularidad: la práctica debe ser constante, regular y muy progresiva. Nunca hay que forzar; al menor síntoma de haber sobrepasado la propia capacidad hay que descansar. En prāṇāyāma el proceso es muy lento, muy sutil, pero sin duda es algo que nos puede conducir de forma automática a la experiencia de profundos estados de interiorización mental.

113. Demostrar las āsanas