Un
joven T.K.V. Desikachar en bhujapidāsana
Normalmente, el
flujo de aire por las dos fosas nasales no es idéntico. Siempre hay un lado un
poco más obstruido que otro y, en condiciones normales, la obstrucción se
alterna cada pocas horas, dependiendo de diversas circunstancias. Esto nos pasa
a todos y es normal pero cuando tenemos congestionada una de las fosas nasales
por resfriado o alergia, la obstrucción es mucho mayor, llegando incluso a
obstruirse las dos y perdiendo así el ritmo de alternancia entre ambas. El yoga
proporciona distintas técnicas para desobstruir el pasaje más estrecho, pues lo
que pretende la respiración alterna y el haṭhayoga en general, es
equilibrar el flujo de prāṇa en ambas fosas nasales.
Una de las técnicas
más utilizadas y efectivas para abrir estos pasajes es la ducha nasal con agua
salada (jalanetī). Otra técnica un poco más complicada consiste en
introducir una sonda nasal por la nariz y sacarla por la boca (sūtranetī),
primero por un orificio nasal y después por el otro. Durante la respiración
alterna, también podemos usar los dedos libres de la mano utilizada para tapar
los orificios nasales, precisamente para abrir el pasaje obstruido separando
ligeramente la aleta nasal. Lo más importante es que se pueda respirar por el
pasaje bloqueado con facilidad. Otros métodos para desbloquear las fosas
nasales pueden ser: 1) masajear durante un minuto con el dedo pulgar el punto
central, justo en medio de la nuca, en la zona más hundida; 2) presionar
durante un minuto la axila opuesta a la fosa nasal obstruida, y 3) tumbarse de
costado durante un minuto sobre el lado opuesto a la fosa nasal obstruida.

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