domingo, 25 de octubre de 2026

121. Obstrucción nasal

Un joven T.K.V. Desikachar en bhujapidāsana

Normalmente, el flujo de aire por las dos fosas nasales no es idéntico. Siempre hay un lado un poco más obstruido que otro y, en condiciones normales, la obstrucción se alterna cada pocas horas, dependiendo de diversas circunstancias. Esto nos pasa a todos y es normal pero cuando tenemos congestionada una de las fosas nasales por resfriado o alergia, la obstrucción es mucho mayor, llegando incluso a obstruirse las dos y perdiendo así el ritmo de alternancia entre ambas. El yoga proporciona distintas técnicas para desobstruir el pasaje más estrecho, pues lo que pretende la respiración alterna y el haṭhayoga en general, es equilibrar el flujo de prāṇa en ambas fosas nasales.

Una de las técnicas más utilizadas y efectivas para abrir estos pasajes es la ducha nasal con agua salada (jalanetī). Otra técnica un poco más complicada consiste en introducir una sonda nasal por la nariz y sacarla por la boca (sūtranetī), primero por un orificio nasal y después por el otro. Durante la respiración alterna, también podemos usar los dedos libres de la mano utilizada para tapar los orificios nasales, precisamente para abrir el pasaje obstruido separando ligeramente la aleta nasal. Lo más importante es que se pueda respirar por el pasaje bloqueado con facilidad. Otros métodos para desbloquear las fosas nasales pueden ser: 1) masajear durante un minuto con el dedo pulgar el punto central, justo en medio de la nuca, en la zona más hundida; 2) presionar durante un minuto la axila opuesta a la fosa nasal obstruida, y 3) tumbarse de costado durante un minuto sobre el lado opuesto a la fosa nasal obstruida.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

121. Obstrucción nasal